lunes, 5 de abril de 2010

No vivas en la tierra
como un inquilino
ni en la naturaleza
al modo de un turista
Vive en este mundo
cual si fuera la casa de tu padre
Cree en los granos
en la tierra, en el mar,
pero ante todo en el hombre.
Ama la nube, la máquina y el libro
pero ante todo, ama al hombre
Siente la tristeza
de la rama que se seca
del planeta que se extingue
del animal inválido
pero siente ante todo la tristeza del hombre.
Que todos los bienes terrestres
te prodiguen la alegría
Que la sombra y la luz
te prodiguen la alegría
Que las cuatro estaciones
te prodiguen la alegría
Pero ante todo, que el hombre
te prodigue la alegría
NAZIM HIKMET

1 comentario:

R. dijo...

Querido Ignacio, es un consuelo dar un paseo por tu bosque y ver que todavía quedan pequeños espacios de humanidad que sobreviven cual islas mágicas en medio de una sociedad que ya no entiendo y que me es más ajena cada día, siendo la mía, y siendo los seres humanos que la han creado mis hermanos.