domingo, 23 de junio de 2013

CULTIVAR LUCIÉRNAGAS

No han prendido aún sus bombillas pero ya caminan por el huerto como estrellas apagadas. Las luciérnagas tienen la debilidad, tan útil para el hortelano, de comer caracoles. Por eso me resisto a usar la artillería química pesada contra los caracoles y babosas que asedian los cultivos. Prefiero las luciérnagas que en breve empezarán a alumbrar todos los rincones del huerto. Dicen que empiezan a extinguirse, en los campos y en los pueblos, cada vez más urbanizados. Bombillas mucho más potentes eclipsan la luz que debería atraer a los machos en la estación de la fecundidad. Debe ser el sino de los tiempos, pero en este huerto resistente, la luz eléctrica se apaga por las noches y la luz de las luciérnagas aún no se ha extinguido. A veces pienso que cultivando luciérnagas, cultivamos todo lo demás. Todo lo que merece la pena. Todo lo que es grande y aparentemente inútil.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece maravilloso

Luigi Digi Doo dijo...

¡Muy bien! ¿Qué estáis haciendo exactamente para "cultivar" las luciérnagas?¿Habéis creado algún refugio o algo?¿Las criáis en casa?
Gracias y suerte