lunes, 17 de septiembre de 2012

ANTÍPODAS (UN MUNDO AL REVÉS) - 2

Al lado, en la cuneta, podemos ver un árbol plantado del revés, con sus raíces al aire formando una extraña cabellera que parece surgir directamente de las antípodas. El letrero “eucalipto”, colocado del revés, indica también su procedencia. Un árbol magnífico, perfectamente adaptado a su medio, en su tierra de origen, representa en los monocultivos de nuestras latitudes, una verdadera maldición por sus nefastos efectos sobre el régimen hídrico de los lugares en los que se asienta, el empobrecimiento del terreno, la aniquilación absoluta de la biodiversidad y de la diversidad cultural de los paisajes. Su implantación masiva supone una intervención casi irreversible sobre el terreno que produce un beneficio rápido para unos pocos y un empobrecimiento a larguísimo plazo para todos. Sin embargo, podemos ver que el arbolito está pintado de verde con un tono chillón que en nada se parece a los de su entorno. Es así como las grandes compañías tratan de vendernos los “inmensos beneficios” ecológicos y sociales del eucaliptal, publicitándolo con costosas y agresivas campañas de marketing que tratan de convencernos con argumentos falaces y manipulados.