lunes, 17 de septiembre de 2012

ANTÍPODAS (UN MUNDO AL REVÉS) Y 7

El tayuelu, banqueta de pastor, paradigma de la simplicidad y sostenibilidad, con sus tres patas se adapta al terreno (ergonomía de la Tierra), en contraposición con los muebles y estructuras de cuatro patas que deben adaptar el terreno para asentarse. Siempre estable, dejando huella leve y efímera, utilizando el mínimo de los recursos, el tayuelu es una invitación para detenerse en el momento, sentarse, centrarse y reflexionar desde este lugar: volvemos así a encontrarnos con nosotros mismos, tras el camino de la espiral y vemos desde esta posición, a través de la cancilla, ese árbol pintado de verde. Si levantamos la vista, veremos también que un enorme eucalipto se eleva sobre el resto del paisaje, recordándonos que la denuncia es real y tangible, que hay un breve paso del paraíso al infierno. Una política al servicio de los intereses de unos pocos propicia el expolio de todo un planeta y la miseria creciente de sus habitantes. Recientes actuaciones como la legalización en Asturias de plantaciones del eucalipto “nitens” que no tiene problemas para crecer en la montaña, suponen la extensión irrefrenable de esta plaga y una maldición que los asturianos habrán de soportar durante generaciones. “Antípodas” quiere denunciar un mundo al revés y pedir responsabilidades retroactivas de aquellos que por conveniencia o dejación, actúan contra los intereses generales de las poblaciones, el patrimonio y los paisajes.