lunes, 17 de septiembre de 2012

ANTÍPODAS (UN MUNDO AL REVÉS) - 4

Cuando traspasamos este umbral, nos encontramos con el comienzo o fin de una espiral, que encierra numerosos significados y misterios. Trazada con piedras colocadas a intervalos más o menos regulares, prefigura los ancestrales cromlech que pusieron nuestros ancestros en algunas de las primeras intervenciones artísticas del ser humano sobre el paisaje. El recorrido a la izquierda de esta espiral, interioriza algunos de los secretos de su trazado, basado en las espirales de crecimiento que siguen las pautas del rectángulo aúreo. Se trata de proporciones matemáticas que la naturaleza reproduce en sus ritmos de crecimiento y formación y conforme nos acercamos al centro, se hace más evidente el parecido con el cromlech circular y el círculo de mojones que servían de asiento a los representantes del pueblo en algunos antiguos concejos en torno a los viejos árboles. La piedra – muga - mojón fue en muchos
lugares de nuestro entorno sagrada e inamovible y servía como el árbol como testigo de tratos y juramentos. Es así como prefiguramos simbólicamente la armonía del mundo natural y tradicional que en gran medida se desintegra.